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NEUROHOMEOPATIA VETERINARIA
La neurohomeopatía puede ser considerada uno de los innumerables campos de la homeopatía. Si bien, esta alternativa terapéutica trata a los individuos como un todo indivisible es de gran utilidad para complementar de una forma eficiente a la medicina tradicional o alopatía. Los medicamentos homeopáticos actúan a nivel cerebral estimulando ciertas áreas de éste y además trabaja según lateralidad en directa concordancia con la asimetría cerebral actuando específicamente en ambos hemisferios.
Dentro de los alcances que la homeopatía puede brindar en el campo de la neurología está su gran efectividad para disminuir tanto el uso, como la dosis de medicaciones que son obligadamente recetadas de por vida, con los correspondientes efectos secundarios que implica este tipo de tratamientos. Teniendo en cuenta el compromiso orgánico que hay en estos pacientes, no siempre es posible con un tratamiento homeopático restablecer por completo el estado de salud de cada uno de ellos, pero sí actuar satisfactoriamente como paliativo de los síntomas llevando al organismo a un estado de menor toxicidad y de mayor bienestar, mejorando la calidad de vida de cada uno de ellos y su entorno. Además trata, patologías complejas, como cáncer o enfermedades autoinmunes así como también problemas de conducta, agresividad y miedos. Cabe mencionar que en varios países del primer mundo también se están empleando medicamentos homeopáticos en el tratamiento de los animales de producción. En este caso se usan para suplir antibióticos o estimulantes del crecimiento, en lo que se conocen como producciones o explotaciones "orgánicas". Por muchos, la Homeopatía está catalogada dentro de la medicina alternativa debido a que surge después de que su fundador renunció a la práctica médica convencional por considerarla muy agresiva y poco científica. (Hay que situarse en la Europa de aquellos años en que los conocimientos y medios disponibles rozaban con la barbarie siendo la antítesis de lo que hoy conocemos como medicina). La Homeopatía nace, a fines del siglo 18, aunque fue fundada y no inventada por un destacado medico Alemán llamado Federico Samuel Hahnemann, producto de su preocupación por la salud humana, éste se propuso verificar a través de la experiencia ciertos conceptos que había leído en un tratado sobre quinina donde se describía el cuadro de síntomas que presentaban unos operarios que trabajaban en contacto con la corteza del árbol de la quina. Hahnemann se percató que esos síntomas mencionados en el libro eran similares a los que evidenciaban quienes enfermaban de paludismo. Pero lo que más le llamó la atención fue que esa enfermedad se trataba precisamente suministrando quinina a quienes la padecían. Decide entonces ser su propio "conejillo de indias" tomando durante varios días consecutivos cuatro dracmas, unidad de medida que equivale a unos 14 gramos, de quinina. Al cabo de un tiempo comenzó a tener los síntomas típicos de fiebre intermitente que caracteriza al paludismo. Con esta simple pero no menos importante observación da comienzo a esta terapéutica que llama HOMEOPATÍA (de "homeos": Semejante y "Pathos": Enfermedad) convirtiéndose en una ciencia basada en una serie de Leyes Naturales para la curación. Originalmente fue enunciada por Hipócrates (s. V a.c.), padre de la medicina, así como luego Parecelso (s. XVI). No obstante es a Hahnemann a quien se debe su formulación y estructuración adecuadas. El nombre Homeopatía describe a la perfección su filosofía; curar lo semejante con lo semejante. Una vez que acuñó el nombre de homeopatía, llamó a la práctica médica convencional, alopatía, atendiendo también a la raíz Griega de esta palabra, y que significa curar la enfermedad con lo contrario a ella. Los medicamentos homeopáticos, provienen de una diversidad de fuentes, la más común es la vegetal, pero también hay muchos otros medicamentos que provienen de fuentes animales, minerales y químicas. Todas las medicinas homeopáticas se recetan en base a los síntomas que ellas mismas pudieran causar, al ser administradas a un individuo sano. De allí que la Homeopatía se basa en la “ley de la similitud ó ley de la semejanza” que, al revés de la alopatía o medicina de los contrarios, establece que lo "semejante puede ser curado por lo semejante" ("SIMILIA SIMILIBUS CURANTUR") El secreto está en la dilución que se hace de ellas para eliminar su toxicidad. En este sentido se asume que cuando una sustancia pura es diluida 12 veces en un grado de magnitud ya no quedan restos de la misma en esa solución. Por eso los antiguos hablaban del "espíritu" del medicamento cuando hacían referencia a estas cantidades ínfimas de una sustancia. Pero, con el advenimiento de la física cuántica, los científicos comenzaron a definirla como quantum o energía. El Dr. Hahnemann sugirió en más de una ocasión la posibilidad de aplicar las maravillas de sus descubrimientos al tratamiento de nuestros animales, llegando a realizar numerosos y efectivos tratamientos. El interés del Maestro por la salud de nuestros compañeros queda reflejada en este fragmento de una conferencia, dictada por él en Leipzig Alemania: "Cuanto más estrecha es la relación entre los síntomas mórbidos del remedio elegido y los síntomas del animal enfermo, más exacta y también más rápida y permanente será curada la enfermedad de ese animal, con una certeza que mucho se aproxima a la certeza matemática. Por cierto, un observador inexperto y obtuso jamás dejaría de negar que los animales puedan mostrar tanto y tan claramente los síntomas de sus enfermedades cuanto los seres humanos. Ellos no tienen habla, pero las muchas alteraciones que pueden ser notadas en su apariencia, su conducta y sus funciones naturales y vitales, sirven como sustituto perfecto de la palabra. Un animal nada sabe de simulación, ni - como el hombre- exagera su expresión de dolor, o esconde sus sentimientos e inventan síntomas que no existen. El hombre oscila tantas veces de un lado a otro en éste particular, refrenado por su educación, corrompido en su moral, o llevado por las pasiones. Resulta obvio, de inmediato, que todo lo que el animal revela de su enfermedad por los síntomas es, en verdad, la expresión verdadera de de su estado interno, y es la imagen pura y auténtica de esa enfermedad. En una palabra, los animales pueden ser curados, por el método homeopático, del mismo modo seguro y digno de confianza que los seres humanos. Entonces por hoy es suficiente, por lo menos, con una señal de alerta hacia un medio eficiente de librar a nuestros animales domésticos, que tanto significan para nosotros, de sus enfermedades. Esas pobres criaturas, incapaces de juzgar a sus atormentadores, también merecen la compasión de todo ciudadano humanitario". La Homeopatía a nacido de la ciencia y para la ciencia, cada día se progresa mas en demostrar sus reales beneficios junto a los 150.000 médicos que prescriben sus medicamentos en todo el mundo. En medicina veterinaria no son muchos los profesionales dedicados a la homeopatía, pero con la llegada de las nuevas generaciones se logrará sin lugar a dudas, seguir respaldando su uso mediante un estudio sistemático, las posibilidades y limites de los medicamentos homeopáticos.
Autor: Dr. Rodolfo Alcayaga Médico Veterinario Homeópata Asociación Homeopatica Argentina (A.M.H.A.) Instituto Neurológico y de Especialidades Veterinarias
Fuente: www.instituoneurologico.cl
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