En 1971 obtiene la Licenciatura en Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y en 1982 el Master Preventive Veterinary Medicine en la Universidad de California, Campus de Davis. Ha realizado estadías de postgrado, por períodos de 6 o más meses, en Argentina en 1976 en Planificación en Salud Animal en CEPANZO OPS/OMS y en 1988-1989 en la Universidad de Reading, Inglaterra en Epidemiología y Economía.
Se ha desempeñado como miembro del Consejo Superior de Tecnología en FONDECYT, Miembro del Consejo del FIA, Miembro de la Comisión Agropecuaria de Becas de Magister y Doctorado de CONICYT y miembro de la Comisión Nacional de Acreditación de Programas de Magister y Doctorado del Ministerio de Educación. Además ha sido consultor del IICA y FAO, desarrollando más de 70 proyectos de Memorias de Título de Pregrado como Profesor Guía y 20 de nivel de Magíster; ha publicado más de 40 escritos científico-tecnológicos en revistas y he presentado más de 90 presentaciones a diferentes congresos nacionales e internacionales.
Dr. Urcelay, según su opinión ¿Cual es la importancia de la existencia de MEVEPA?
Le asigno una importancia crucial para el progreso y engrandecimiento de esta especialidad tan importante para los Médicos Veterinarios. Todos desde los puestos en que estemos, debemos esforzarnos por apoyar esta especialidad, hacerla grande, abrir nuevos campos, mostrarnos al mundo y ser a través de la organización cada vez más respetados por la comunidad.
Doctor, así como la Facultad se plantea metas a diversos plazos, ¿qué metas debería plantearse MEVEPA para los próximos años?
Abrirse a las especialidades con mayor fuerza. Deberían esforzarse por apoyar la creación de Centros Asistenciales complejos y con todos los servicios, para que los clientes tengan en un mismo lugar todas las especialidades y se satisfagan todas las demandas que los animales requieran. Esto no quiere decir que el Médico Veterinario individual deba desaparecer, sino que debe complementarse con esta otra forma integral de servir a la comunidad, desde la perspectiva señalada.
Sabido es que Chile vive una crisis en relación a la producción de algunas vacunas, como la antirrábica, por ejemplo. Según su opinión ¿Qué enfoque se le debe dar a esta problemática?
Considero que es obligatorio tener una base de producción de vacunas cuyo compromiso debe ser del Estado y también de las Universidades (desde una perspectiva más de investigación e innovación científica y tecnológica), lo cual puede ir acompañado también por el sector privado. No es posible dejar este tema solamente a los vaivenes del mercado, porque el riesgo de salud pública trasciende lo económico y se transforma en un problema ético.
En la revista MEVEPA del mes anterior, el Dr. Luis Tello informó de la postulación de Chile como sede para el Congreso Mundial de la WSAVA del 2007, ¿Cree usted que, como país, estamos en condiciones de organizar este importante evento?
Si, creo que todas las metas que nos propongamos las podemos alcanzar. Sólo como ejemplo tengo el orgullo de contarles que en noviembre de 2003 se realizará en Chile, por primera vez en un país latinoamericano el X Simposio Internacional de Epidemiología y Economía Veterinaria que reunirá a más de 600 personas. Además en el ámbito cotidiano recordemos que se realizó un mundial de fútbol en 1962 y en donde Chile obtuvo un hermoso tercer lugar. Por ello creo que es factible y deberíamos ponernos a trabajar desde ya para lograrlo.
Mirando un poco hacia delante, ¿Cree usted que existe la posibilidad y la disposición para que la especialización y acreditación sean una realidad en nuestra profesión?
Si, sin duda alguna existen todas las posibilidades, haciendo buenas alianzas estratégicas con el sector privado y muchas universidades y centros de investigación en el mundo. Hoy tenemos la tecnología de las videos conferencias a mano y nos podemos contactar con todo el mundo, en tiempo real. Creo que a esta tecnología se le esta sacando poco provecho y nosotros que estamos lejos del mundo desarrollado deberíamos emplearla mucho más. La acreditación de centros educacionales en Veterinaria se está realizando en este momento y lo que falta es la acreditación profesional, ya que no es posible que a una persona se le dé un título profesional y eso le permita ejercer por toda la vida, sin que alguien verifique si realmente se están haciendo las cosas bien, en forma actualizada y de acuerdo con las demandas de la comunidad, en cuanto a calidad de las prestaciones. Deberíamos ser un poco más proactivos y menos depresivos para mirar con buenos ojos los esfuerzos que se hagan en este sentido, particularmente importantes en la especializaciones relacionadas con pequeños animales. Respecto a la acreditación profesional, me parece una tarea importantísima del Colegio Médico Veterinario, a la cual todos deberíamos estar dispuestos a servir.
Según usted, Dr. Urcelay, ¿cuales son los desafíos de la especialidad en pequeños animales en el futuro?
Ser cada vez mejores científica y tecnológicamente. Respetar nuestro trabajo y enorgullecernos por nuestra entrega honesta y comprometida socialmente. Se exigirá cada vez mejores servicios técnicos y científicos a los académicos y profesionales. Se tendrá cada vez más un papel vinculado con la salud de la familia. Se incrementarán los requerimientos de capacitación de postítulo y se exigirán las acreditaciones. Se exigirá cada vez mayor nivel en el compromiso y comportamiento ético. Se requerirán títulos de especialistas. Se exigirán canales más efectivos de comunicación entre la educación veterinaria y el ejercicio profesional.
Doctor, si bien es cierto que la ropa sucia…, cuéntenos un poquito el tema doméstico, ¿cómo ha hecho frente la universidad a la escasez de recursos asignados por el Estado?
Abriendo el espacio a los aranceles de los estudiantes de pre y post grado. Compitiendo por proyectos de investigación y servicios, concursables tanto del sector público como privado. Haciendo alianzas estratégicas, para ampliar las posibilidades de las diferentes áreas, en especial las relacionadas con las especies menores, pero también en el ambiente de la nutrición de mascotas en que por alianza con una empresa privada podemos desarrollar trabajos en el único Centro Nutricional de Mascotas del país y con otra empresa privada incursionar en la industria salmonera con el Centro Experimental Acuícola en Castro, Chiloé, entre muchos otros proyectos.
Doctor, ¿Cuál es su opinión sobre la educación universitaria privada de nuestro país?.
No puedo opinar sobre su calidad, porque he tenido escasa oportunidades de aquilatarla. Creo que están haciendo un gran esfuerzo por superarse y considero que la competencia nos hace crecer por lo cual no tengo temores, salvo ofrecerles posibilidades de trabajo que será cada vez más difícil tenerlo, por lo cual debemos ser cuidadosos en las propagandas que se den a la publicidad. "Los sueños de muchos se pueden hacer pedazos violentamente." Pero, debo decirles que la situación actual está significando un impacto cuantitativo enorme (el año 2003 se ofrecieron cerca de 2000 matriculas para Medicina Veterinaria en Chile), sin ningún sentido normativo, lo cual se hará sentir en la futura demanda profesional, en sus posibilidades de rentas y en el impacto ético entre los colegas. Creo que este asunto es de responsabilidad de toda la sociedad, pero en particular respecto a los Médicos Veterinarios la responsabilidad es nuestra y no culpemos a otros por ello. La Universidad de Chile esta ofreciendo 125 cupos anuales, a pesar que podría tener mucha más oferta de matriculas, pero no es comprendida en este gran esfuerzo de no ampliar indiscriminadamente sus cupos de inicio, lo cual limita incluso posibilidades de mejoramiento de los sueldos de sus propios académicos. Pero este esfuerzo no es comprendido ni entendido incluso por el propio Colegio Médico Veterinario relacionado con abrir y ampliar las posibilidades de prácticas a sus estudiantes de pregrado y los espacios de capacitación y especialización de postítulo a todos los profesionales Médico Veterinarios del país.